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Este espacio ha sido pensado como una herramienta a través de la cual los alumnos puedan acercarse a materiales y guías de actividades que les serán útiles durante el año lectivo como también para quienes se interesen por los temas que aquí se ofrecen

miércoles, 23 de febrero de 2011

EL MODELO AGROEXPORTADOR
Historia Argentina La Generación de 1880 - Las Bases de la Nueva
Economía
Mil ochocientos ochenta es un año un año clave en la historia argentina. Atrás quedaban resueltos
los problemas críticos: la cuestión de la capital y la conquista del desierto. El país se hallaba en
franco progreso. En tales condiciones, un hábil político —Roca— llega al poder. A la vez que
continuara la labor de sus antecesores en el orden del progreso material, será típico representante
de una generación ilustrada 1’ progresista aunque con fuerte tendencia a convertirse en oligarquía y
con vínculos cada vez mas poderosos con el capital extranjero. En 1890 su sucesor debió hacer
frente a una peligrosa crisis que hizo tambalear el poder de la elite gobernante.
PERÍODO 1880-1890 UN PAÍS AGRARIO
Un nuevo panorama se ofreció para el país a partir de 1880. Se simbolizó en el lema del gobierno de
Roca: Paz y administración. Se impuso la ley y la Constitución sobre cualquier divergencia interna,
con lo que se consiguió fomentar el desarrollo económico y la organización del Estado.
Esto pudo hacerse porque la conquista del deserto dio las seguridades necesarias para el
poblamiento y la producción, y porque la federalización de Buenos Aires afirmó la autoridad del
gobierno nacional.
El país se presentó entonces en condiciones de entrar en la órbita del comercio mundial. Lo hizo
como proveedor de materias primas de una potencia mundial: Inglaterra. A la vez que exportaba los
productos de la tierra, la nación debía importar la mayoría de las manufacturas para uso interno.
Este esquema si bien proporcionó al país momentos de de prosperidad, creaba una situación de
dependencia de la economía extranjera.
La política económica se orientó sobre las bases del fomento de la inmigración y la inversión de
capitales extranjeros. A raíz de la nueva política el país experimentó grandes transformaciones:
aumento de tierras disponibles a consecuencia de la conquista del desierto; formación de grandes
latifundios; generalización en el uso del alambrado para la delimitación de los campos; cría racional
del ganado con la introducción de la mestízación aumentó de la cría del ovino estimulada por las
demandas de lana; empleo de la industria del frío en la exportación de carnes; difusión del ferrocarril,
creando vías de comunicación convergentes hacia el puerto de Buenos Aires: y como consecuencia
se produjo una rápida valorización de la tierra
Para lograr una efectiva producción era necesario fomentar la inmigración. El Estado realizó en tal
sentido una activa propaganda ofreciendo seguridades: paz interna y posibilidades de trabajo. La
mayoría de los inmigrantes provino de Italia y España; en general su afincamiento no se produjo en
el campo sino en los centros urbanos Una de las causas de este hecho fue la existencia de grandes
latifundios que impidieron la entrega de la tierra en propiedad a los colonos. Por su parte las colonias
agrícolas existentes no alcanzaron a absorber la masa inmigrada. Muchos de ellos se ubicaron en
las estancias, donde reemplazaron al gaucho.
LAS CARACTERÍSTICAS DEL MODELO AGRARIO EXPORTADOR
Las características que definieron al modelo agrario exportador fueron las siguientes:
La dependencia económica del mercado externo. La condición de Argentina como país periférico de
la economía-mundo capitalista dio lugar a que los centros industrializados europeos tuvieran poder
de decisión sobre la organización de la producción argentina. En el mercado mundial se fijaban los
precios de los productos y se decidía el destino de las inversiones de capitales. De este modo,
indirectamente, se determinaba qué productos convenía producir en el país.
El latifundio como unidad de producción agropecuaria. La casi totalidad de la producción destinada a
la exportación se obtenía en grandes propiedades rurales ubicadas en la región pampeana.
La intervención del Estado. La fuerte expansión de la demanda mundial de productos agropecuarios
de clima templado y la disposición en nuestro país de tierras fértiles para esta producción, no eran
condiciones suficientes para posibilitar el crecimiento de la producción y de las exportaciones
agropecuarias. El Estado tuvo un papel decisivo para asegurar el funcionamiento del modelo agrario
exportador. Sus acciones más importantes fueron: garantizar la libre circulación de bienes y
capitales, favorecer la expansión de la red de transportes y otras obras de infraestructura facilitar la
puesta en producción de las nuevas tierras de frontera, estimular la inmigración extranjera para
obtener fuerza de trabajo, y organizar un sistema jurídico y monetario.
La participación de capitales extranjeros. Las inversiones de capitales extranjeros fueron un sustento
indispensable para el desarrollo del modelo agrario exportador. Estos capitales estuvieron
destinados a realizar las obras que facilitaban el transporte y la comercialización de los productos
argentinos en él mercado internacional. El mayor volumen de las inversiones de capital —de origen
inglés—permitió la expansión del ferrocarril y la modernización del puerto de la ciudad de Buenos
Aires. Las inversiones extranjeras también se destinaron a fundar bancos y empresas exportadoras
que realizaban los negocios de compra y venta. Y, finalmente, fueron capitales ingleses los que
instalaron los primeros frigoríficos que permitieron que la producción ganadera de carnes y sus
derivados llegara a los mercados europeos con mejor calidad y, por lo tanto, obtuviera mayor precio.
En algunas de estas actividades, los capitalistas ingleses se fueron asociando con capitalistas
argentinos.
La inmigración extranjera. Hacia 1860, la escasez de mano de obra en la zona pampeana planteaba
un obstáculo para iniciar la explotación de las tierras. El problema no podía resolverse esperando el
crecimiento vegetativo de la población existente, y la población de otras regiones del país también
era escasa y se caracterizaba por su inmovilidad. La solución se encontró en la incorporación de
fuertes contingentes migratorios del exterior. Entre 1857 y 1914, del saldo inmigratorio neto de
3.300.000 personas, el 90% se radicó en la región pampeana, pero sólo una cuarta parte —800 mil
— quedaron en las zonas rurales.
El desequilibrio regional. Las producciones destinadas a la exportación se obtenían,
fundamentalmente, de la región pampeana del país. Y en el interior de ésta, Buenos Aires y su
puerto fueron el núcleo que centralizó los intercambios con el mercado internacional. Por esta razón,
también en ese núcleo se concentraron los grupos de mayor poder económico y los centros de
decisión política que trabajaban por el mantenimiento de este modelo económico que los
beneficiaba. Por estas razones, en las otras regiones del país, las economías extrapampeanas,
cuyas producciones no se destinaban al mercado internacional, comenzaron a depender de la
economía pampeana. Este fue el caso, por ejemplo, de la producción de azúcar en Tucumán y de
vinos en Mendoza, destinada al abastecimiento del mercado interno.
El fortalecimiento de este modelo de organización de la economía y la sociedad, consolidó el
dominio de un grupo social sobre el conjunto de la sociedad. Los terratenientes exportadores se
fueron constituyendo en el grupo de capitalistas agrarios, y actuaron asociados con capitalistas
extranjeros.
Fuente Consultada: Historia 3 La Nación Argentina e Historia Argentina y Contemporánea.
Fuente: http://www.portalplanetasedna.com.ar/modelo_agro.htm

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